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sábado, 21 de diciembre de 2013

El suicidio homeopático y las precauciones de la Aromaterapia

Hace unos días escribía la entrada “La homeopatía se cura leyendo…” y hoy quería compartir con vosotros una noticia que me pareció muy interesante: El suicidio homeopático.

Sí, sí. Un grupo de personas compra gran cantidad de un producto homeopático y toma una “sobre dosis”. Y, oh, milagro, ¡siguen vivos! Esta iniciativa se llevó a cabo para demostrar la ineficacia de la homeopatía, puesto que si fuera eficaz, al tomar una sobredosis, debería producir algún mal…

Muy visual, si más no. Pero cuidado. Ante la homeopatía podríamos decir: dejadme gastar en lo que quiera que total, esas bolitas de azúcar mal no me van a hacer, y si me estoy autoengañando, pues… es mi decisión.

Pero no sucede igual con todas las terapias o medicinas complementarias o tradicionales. Recordemos las precauciones ante el uso de los aceites esenciales.

Si te encuentras mal: al médico. No hay más duda. Y si decides utilizar productos de aromaterapia házselo saber. Si tomas medicación, habla con él o con tu farmacéutico. Y compra SIEMPRE productos ya preparados, de farmacéuticas de confianza y que los aceites sean quimiotipados. A partir de aquí: la aromaterapia no es una medicina oficial, los aceites nos son medicamentos y no hay evidencia científica. Los aceites esenciales nos ayudarán a sentirnos mejor, nos acompañarán y nos ayudarán con pequeños problemillas (picadura de mosquito, malestar…) ESTE BLOG NO PRETENDE SER TU MÉDICO. Solo comparto mis experiencias y propuestas bibliográficas. TÚ ERES EL ÚNICO RESPONSABLE DE TU SALUD. Y si decides probar la aromaterapia lo debes hacer respetando las precauciones de empleo y responsabilizándote de posibles efectos no deseados. Así que, CONSEJO: antes de probar, ¡aprovecha y disfruta de algún cursillo! 


Los aceites esenciales no son inocuos. Mal utilizados pueden ser peligrosos:

-Los aceites esenciales nunca se deben inyectar vía intramuscular o intravenosa.
-Algunos aceites son neurotóxicos, no se deben oler durante mucho rato.
-NUNCA se usarán en embarazadas, mujeres lactantes, niños o ancianos si no tenemos conocimientos adecuados sobre dichos aceites o el consejo de un aromaterapeuta.
-Como algunos aceites tienen efecto hormonal atención a su uso en pacientes con cáncer, inmunodeprimidos, durante la menstruación, si se toman anticonceptivos o se tienen problemas hormonales…
-Hay aceites fotosensibles, no tomar el sol después de su uso.
-Otros son irritantes y se deben utilizar siempre diluidos.
-Al ser productos químicos podrían hacer interacción con otros medicamentos y tratamientos, es necesario que supervise su utilización un especialista en el tema.
-No se utilizarán en el ojo o el conducto auditivo y para las mucosas bucales o ano-genitales siempre diluido y habiendo consultado antes a vuestro médico.

¿Dudas? Normal. Algunas ideas para saber más:






Estudios científicos:


No olvides que la evidencia científica se afirma cuando hay suficiente número de estudios, parece que  de momento esto no es así (podéis consultar COCHRANE), pero eso no quiere decir que no haya gran cantidad de estudios que prueban la efectividad de las moléculas que componen los aceites esenciales, así como la evidencia clínica, la propia experiencia, la experiencia de uso tradicional... 

¡Sigamos disfrutando de los aromas y sigamos investigando!



martes, 10 de diciembre de 2013

La homeopatía se cura leyendo...

A raíz de la noticia de la regulación de los productos homeopáticos como medicamentos ha surgido el gran debate. Detractores y fieles usuarios se tiran de los pelos por diversas razones. Que si no está demostrado científicamente y por tanto no hay evidencia científica. Que si es un negocio de las farmacéuticas y las bolitas son solo un placebo que engaña a los bobos. Que al no tener indicaciones terapéuticas no debería ser considerada medicamento… La regulación de la homeopatía aparece como un interés económico más. Se quiere regular antes de decidir si es o no un medicamento, si es o no efectiva…


Yo no tengo una opinión fundada al respecto pero debo reconocer que cuando leí la frase “la homeopatía se cura leyendo” en uno de los blogs médicos que sigo me dio mucha pena. Pena porque desde el estamento médico se nos sigue considerando a los usuarios como bestias pardas sin capacidad de discernimiento, reflexión o argumentación. Pena porque se sigue creyendo que solo aquello demostrado científicamente puede ser efectivo, válido, real. Pena porque se sigue creyendo que la investigación científica permite la seguridad de los medicamentos que tomamos (¡cuántos medicamentos “evidenciados” y comercializados han resultado después ser muy dañinos y retirados!) Pena porque se sigue creyendo que la Ciencia está libre de intereses económicos… Pena porque se relega a un segundo plano el camino de las técnicas cualitativas (aquellas que recogen los sentimientos, experiencias, emociones, vivencias…) y que son la base de las Ciencias Sociales (¡que también son Ciencia!)

Yo no sé “si creo en la homeopatía”. Yo no sé “si funciona”. Y me niego a utilizar el “a mí me funciona”, vaya a ser que ciertos sectores de la sociedad me crean tonta y ya no me permitan votar, o estudiar, o expresarme… Quizá aún no tenga una opinión sobre la homeopatía, pero sí sobre el jaleo que se está formando.

Si la regulación es un intento de ganar dinero, será como con la medicina alopática. A la que le dan igual las causas y solo trata signos y síntomas, a la que le dan igual todos los aspectos psicosociales o relacionales de la salud y la enfermedad. Además, hay unas normas que exigen que los medicamentos sean científicamente probados, si la homeopatía no se puede demostrar científicamente, estará contradiciendo estas normas y por tanto no debería ser considerada un medicamento.

Abanderar el “solo es un placebo” me parece de un extremo paternalismo en un momento en el que la autonomía y los derechos de los pacientes (queremos ser “actientes”) deberían ser respetados. Quizá justamente habría que estudiar dicho efecto placebo. Si la comunidad científica está tan convencida de que esto es así y cada vez más personas utilizan la homeopatía porque “a ellos les funciona”, ¿no habría que valorar si el efecto placebo está ayudando de alguna manera? ¿Sería esto condenable?

Entiendo el interés de la comunidad médica en protegernos de la charlatanería, de los engaños y de los posibles peligros de terapias milagro que nos alejarían de la medicación que realmente nos puede ayudar. Totalmente comprensible y de agradecer porque NUNCA debemos sustiuir tratamientos efectivos y reconocidos por terapias no constrastadas. Pero la fina línea del paternalismo tiende a aparecer.
Ah, el paternalismo. Los mismos que te dicen que te informes, que no te dejes engañar por las terapias alternativas buscan que dependas de un sistema un tanto extraño:

- Me duele la cabeza.
- No te automediques.
- Me voy a urgencias... (porque me duele AHORA y no se si me dolerá en un mes cuando tenga la visita con el de cabecera
- ¿Has venido a urgencias por un dolor de cabeza? ¡Las urgencias están saturadas, es que la gente consulta por nada!
- ¿Y cómo sabré si es nada o tengo algo grave?
- ...
- En realidad, creo que me duele por estrés, porque tengo muchos problemas económicos, cuido a una persona dependiente, estoy en tensión, tengo la espalda siempre inflamada...
- Pastillita.
- Ya, pero eso no tratará las causas, ¿no? (porque son psicosociales ;)
- Pastillita.
- O_O

Bueno, algunos te animan a que comas sano, hagas ejercicio... ¿Cómo? Si no hay ni tiempo ni dinero... Si hay que ir a trabajar aunque te estés muriendo...

El quid de la cuestión está la educación en salud, en la promoción de la salud y en el respeto a la autonomía de la persona. Nos dicen que la homeopatía “se cura leyendo” pero leyendo, ¿el qué?

Los Colegios profesionales de Médicos, Enfermeros o Farmacéuticos enseñan Homeopatía. Te encuentras prescripción en las consultas de medicina de familia del CAP, ¡incluso en las “naturales” nuevas salas de partos! Las Universidades ofrecen posgrados sobre homeopatía. Por otro lado, y con razón, asociaciones de estudiantes de medicina o de médicos, químicos y otros científicos te dicen que la Homeopatía es un chanchullo. Como sucedió con la vacuna del papiloma humano, que si sí, que si no, que si hay evidencia pero la venden como les conviene, que si se pone a menores sin preguntar sobre su actividad sexual, que si se pone en colegios en vez de en el CAP, que si hay niñas con serios efectos secundarios, que si unos dicen que sí y otros te dicen que no, que es totalmente voluntario pero si te niegas se te señalará con el dedo…
Con la Aromaterapia nos sucede lo mismo. Hay estudios que avalan su eficacia pero no se puede hablar de evidencia científica. Ahora es la Homeopatía, mañana serán los aceites esenciales.

No hay evidencia de la efectividad de la Aromaterapia durante el parto (Sociedad Madrileña de Medicina de Familia)
Estudio en PubMed: la Aromaterapia demuestra su validez durante el parto para ayudar contra la ansiedad y el miedo.
Estudio en PubMed: Aromaterapia útil en la menopausia.
Cochrane: el ae de menta en náuseas postoperatorias, mejor que placebo, pero peor que tto. habituales.
Lavanda: insuficiente evidencia (que no es lo mismo que ineficaz)

¿A quién creer? Si tengo esta información contradictoria, ¿qué debo hacer?

Seguir leyendo, sí señor, informarme, valorar la información, elaborarla, tomar una decisión, argumentarla y aceptar sus consecuencias. Y pedir que se respete. Porque hasta que TODA la comunidad científica no se ponga de acuerdo, nosotros tampoco podremos hacerlo…

Yo no me voy a posicionar ni a favor ni en contra. Yo confío en que:


No sustituirás a tu médico por ninguna terapia, porque éstas, justamente, son complementarias y él debe saber que las usas.

Serás capaz de valorar lo que te funciona o no, si te están engañando, si te estás autoengañando.

Conocerás y respetarás las precauciones de empleo de cualquier producto homeopático, fitoterapéutico, aromaterapéutico…

Entenderás la salud como un equilibrio biopsicosocial (y porqué no, emocional y espiritual…) y priorizarás la prevención: intentando comer sano, hacer ejercicio, no tener hábitos tóxicos, potenciar aquello que te gusta, estar con los que amas…

Exigirás que se respeten tu autonomía y tus derechos como usuario del sistema sanitario. Respetarás tus deberes de la misma manera.


La Evidencia Científica es necesaria. Mucho. Pero también las experiencias de los pacientes. ¿Un ejemplo? El maltrato psicológico. Desde las Ciencias Sociales podemos pasar cuestionarios y hacer estadísticas (¿Te sentías maltratado? Sí/No) pero lo que nos enriquece son los relatos, los matices, las experiencias de las personas afectadas… 

El amor, el bienestar con un abrazo, la sonrisa ante una melodía… No sé si estarán demostrados científicamente… Pero qué bien sientan, ¿verdad? Qué bien sientan… 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Aromaterapia para el parto y las mamás (mum-to-be atelier)

Supongo que a estas alturas si leéis mi blog también os pasaréis con asiduidad por el blog de Aroma-Zone donde siempre se encuentran artículos muy completos sobre aromaterapia. Aunque imagino que algunos de vosotros no tendréis el francés al día como para poder seguir todas sus propuestas por lo que ya estoy aquí de nuevo para compartir con vosotros sus novedades.

Y es que me ha llamado especialmente la atención un atelier que han llevado a cabo para futuras mamás. En el caso de Aroma-Zone les ha propuesto una tarde girly, al más puro estilo francés, creando unas cremas anti-estrías 100% naturales con ingredientes tales como el aloe vera, los aceites vegetales, las mantecas...
Otra opción muy interesante será el uso de hidrolatos (aguas florales) tal como os expliqué en esta entrada.

Los aceites esenciales normalmente se desaconsejan durante el embarazo y la lactancia por prudencia al tratarse de un período delicado en el que cualquier pequeño error podría dar problemas. ¡Pero eso no quiere decir que no se pueda echar mano de la aromaterapia en casos concretos! Justamente, suele ser durante el embarazo y ante la falta de respuestas de la medicina convencional a las pequeñas molestias de este período que muchas mamás vuelven la vista a la medicina tradicional: fitoterapia, masajes, gimnasia dulce…


Por un lado, será muy importante respetar el NO utilizar ningún ae durante los 3 primeros meses del embarazo. Y tener en cuenta las siguientes precauciones:


- No utilizar aceites esenciales sin el consejo de una persona experta. Será mucho mejor utilizar productos ya formulados y específicos teniendo siempre en cuenta las indicaciones del mismo.

- Utilizar productos de calidad, de marca reconocida (aceites esenciales quimiotipados)

- Privilegiar la vía externa. 

- No aplicar aceites esenciales en la zona abdominal o lumbar.

- Realizar un test de alergia. Vigilar mucho en su manipulación que no salpique a los ojos, hay que lavarse bien las manos después…

- Como siempre, y reconociendo el gran saber de la aromatóloga Antonia Jover (sí, ya sé que no paro de nombrarla, ¡pero es que tiene una manera de acercarnos la aromaterapia que me encanta!) será importante evitar una lista de aceites (como aquellos con alto contenido en cetonas). Podéis ver la lista de los prohibidos en su artículo de Saber Vivir donde también encontraréis algunas ideas aromáticas: la esencia de limón para sanear el ambiente, la esencia de mandarina para el estrés, los ae de lavanda, árbol de té, ravintsara... ¡Pasaos por su artículo!

¿Algunas ideas?

NÁUSEAS (Aroma-Zone: tienen un dossier sobre el embarazo muy completo)
-         3 ml de esencia de limón (Citrus limonum)
-         1 ml de ae de estragón (Artemisia dracunculus)
Preparar un frasco cuentagotas con esta sinergia, aplicar una gota en la muñeca (y realizar olfacciones) y una gota en el plexo solar. Renovar la aplicación según se necesite.

AMBIENTE ZEN
-         Esencias de naranja, mandarina…
-         Ae de Ylang-Ylang, Lavanda, Rosa Damascena…
En difusión, 10 minutos al día.

Ah, importante: ya sabéis que algunas mujeres agudizan algunos sentidos durante el embarazo. Los aromas fuertes pueden ser desagradables, si esto ocurre, no hay que obligarse a utilizar la aromaterapia… hay otras fuentes naturales que nos podrán ayudar y ya volveremos a los aceites esenciales más adelante…


¿Qué os parece? Sobre todo, buscad vuestro espacio… Buscad profesionales que os acompañen y respeten vuestras decisiones… 

domingo, 20 de enero de 2013

¿Cefalea, migraña...?


Hace unos días me preguntaron por aceites esenciales que pudieran ayudar a reducir el malestar causado por la migraña. Recordé que siendo pequeña una compañera de clase sufría de fuertes dolores de cabeza que le hacían vomitar, ver con dificultad además de sentir “hormigueos” por piernas, brazos y cara. Le hicieron  pruebas y más pruebas y al salir todo correcto con un escueto: “no tienes nada pero no comas chorizo ni chocolate”, la mandaron a casa. Aún nos reímos cuando me recuerda lo que le dije yo al conocer aquel tratamiento con tan solo 12 años: ¿¡sin chocolate!? ¿¡cómo vas a pasar toda una vida sin chocolate!?

En aquellos momentos a nadie se le ocurrió ver más allá de lo “físico”. Las migrañas siguieron un tiempo y su diagnóstico seguía siendo: no tienes nada. Nadie le preguntó si estaba preocupada por los estudios, si tenía problemas en casa o con otros niños… Y justamente era eso. Un cambio en la situación familiar la había descolocado. Quizá aquellas migrañas se debían a esa nueva situación. Tal como vinieron, en un tiempo se fueron.

El dolor de cabeza (cefalea) es el malestar en la zona de la cabeza y el cuello debido a  “estrés, alteraciones del sueño, horarios irregulares en las comidas, consumo elevado de cafeína, deshidratación, escasa actividad física, variaciones en el ciclo menstrual o terapia hormonal sustitutiva” Fuente: Fisterra.com

La migraña (o jaqueca) es “una enfermedad, cuyo cuadro clínico se caracteriza por episodios, más o menos frecuentes, de dolor de cabeza (generalmente de un solo lado), que duran entre 4 y 72 horas y que, en general, es de intensidad fuerte o muy fuerte, resultando en invalidez durante la etapa de dolor (el enfermo tiene que dejar su actividad del momento o, al menos, ve muy limitada su eficacia/rendimiento en el desarrollo de la misma)” Fuente: Fisterra.com


Lo más importante si tenemos dolor de cabeza: consultar al médico, siempre. Muchas veces nos podemos sentir mal por ir al médico “por un simple dolor de cabeza” pero sea el que sea nuestro malestar es el médico el que debe darnos un diagnóstico y a partir de ahí valorar con él las diferentes opciones de tratamiento.

Nosotros tenemos que poner de nuestra parte. Escuchar a nuestro cuerpo y reconocer nuestras necesidades: reposo, mejor alimentación, ejercicio… Para así ir conociendo las causas que se esconden detrás. Es importante ir dejando de lado hábitos tóxicos (alcohol, tabaco), reconocer qué comidas nos sientan mejor, si hay algún olor fuerte que hace que empiece el malestar, buscar sitios tranquilos, con poca luz… Para el dolor podemos ayudarnos con infusiones y por supuesto también con aceites esenciales.

La primera propuesta es realizar un roll-on a base de lavanda y menta, para poder utilizar con el típico dolor de cabeza que llega por cansancio, por resfriado… La verdad es que lavanda verdadera y menta piperita nos pueden ayudar a aliviar la tensión: se mezclan 5 gotas de lavanda verdadera (Lavandula angustifolia) y 2 de menta piperita (Mentha piperita) acabando de rellenar con aceite vegetal  un bote tipo roll-on y se pone una gotita de esta sinergia en las sienes (¡cuidado con los ojos!)

A algunas personas, durante el dolor de cabeza, les puede molestar el olor de algunos ae que normalmente les gustan, de ahí que a veces simplemente el “oler” un aroma que nos guste también nos hará bien. El Ylang-Ylang es muy reconfortante.

También se pueden poner en difusión esencias cítricas, relajantes, y utilizarlas diluidas por supuesto, en puntos reflejos, como la planta del pie.

Por supuesto, si conocemos la causa podemos ir un poco más allá: masajes en la espalda con aeantiinflamatorios, masajes en el vientre con ae que faciliten la digestión…

La menta de campo (Mentha arvensis) tiene también un efecto refrescante y un ahora muy energizante: laaromatóloga Antonia Jover propone utilizarlo puro, una gotita en cada siencuando llega el dolor de cabeza.


Por otro lado, la farmacéutica Danièle Festy nos propone mezclar los siguientes ae en un frasco y realizar “respiraciones” (se puede también diluir en aceite vegetal y poner una gotita en cada sien y en los puntos de tensión como la nuca) :

-         1 ml de ae de Menta Piperita (Mentha piperita)
-         0,5 ml de Manzanilla Romana (Anthemis nobilis)
-         0,5 ml de Albahaca (Ocinum basilicum) 
-         3 ml de Lavanda Verdadera (Lavandula angustifolia)

Otra propuesta interesante sería la siguiente, fantástica para masajear las sienes, la nuca, los hombros…:

-         5 gotas de ae de Menta Piperita (Mentha piperita)
-         5 gotas de ae de Gaulteria (Gaultheria procumbens)
-         20 gotas de aceite vegetal.

Y descansad. Es importante saber parar.

ATENCIÓN :

-         Respetad siempre las precauciones de empleo de los aceites esenciales.
-         No utilicéis sistemáticamente medicación del tipo que sea, porque si hay una causa el médico debe buscarla y tratarla.
-         Inhalación no quiere decir “meter en la nariz” sino respirar del frasco o de un pañuelo con cuidado y disfrutando de los aromas.
-        Para iniciarse en la Aromaterapia si NO SE TIENEN CONOCIMIENTOS es mejor confiar en las marcas reconocidas que nos ofrecen productos ya preparados: Pranarôm, Puressentiel…


miércoles, 16 de enero de 2013

Aromaterapia, ¿qué es, cómo empiezo?


He escrito algunas entradas intentado aproximar los aceites esenciales a los lectores interesados. Aún y así de tanto en tanto me llega alguna pregunta vía mail así que he pensado en hacer un pequeño resumen (vías de administración, precauciones) aprovechando una de mis últimas adquisiciones: un pequeño libro de la farmacéutica aromatóloga Danièle Festy, que explica con mucha sencillez todo lo necesario para iniciarse en la Aromaterapia.


¿Qué es la Aromaterapia?

La Aromaterapia es la terapia médica que ayuda a mantener nuestro bienestar mediante los aceites esenciales. Es parte de la fitoterapia, porque los ae se obtienen de las plantas. Es una terapia potente, porque las sustancias químicas que componen los ae pueden dar problemas con su uso, por lo que es imprescindible ser precavido, preguntar a los expertos y seguir las precauciones de empleo.


¿Cómo se obtiene un aceite esencial?

Hay diversos procesos pero el que nos dará las mejores moléculas aromáticas será el de destilación por vapor de agua. Se necesitarán plantas aromáticas para su obtención, a veces en muy grandes cantidades. Es por eso que la etiqueta “aceite esencial de fresa” os tiene que hacer dudar porque la fresa no es una planta aromática.
Las esencias, aunque normalmente las llamamos también aceites esenciales, se extraen de los cítricos, por el método de expresión de la cáscara.

Un ae estará compuesto por terpenos, alcoholes, aldehídos… Y serán estas moléculas las que nos darán sus propiedades terapéuticas.


¿Cómo utilizamos los ae?

Por vía oral, en supositorio u óvulo vaginal (siempre bajo prescripción médica o de un farmacéutico aromatólogo, o con preparados de marcas de confianza). Por vía “respiratoria”:

-     Inhalación seca: directamente del bote, sobre un pañuelo…
-     Inhalación húmeda: sobre un bol de agua calentita…
-  Mediante difusión atmosférica: cada día hay más propuestas para que la difusión sea un auténtico placer.

Sobre la piel: en masaje, de manera local…



¿Dónde comprar los mejores aceites esenciales?

Sea farmacia, parafarmacia, herbolario, tienda de dietética… buscad lugares de confianza, donde los profesionales que nos atienden sepan lo que nos venden y leed un poquito antes de ir a comprar, para saber qué queréis y nadie os engañe.

Con la marca, lo mismo. Marcas reconocidas de laboratorios serios, 100% naturales y puros, y si son Bio, mejor. En la etiqueta se tieneque especificar: fecha de fabricación, fecha de caducidad, origen de la planta, nombre en latín de la planta y quimiotipo.
¿Por qué? Porque una planta aromática puede dar aceites esenciales muy diferentes entre ellos según la parte utilizada, el lugar de origen y por tanto pueden tener actividades terapéuticas o toxicidad diferente. 
Así que, nada de aceites sintéticos o de los propuestos para“quemadores” pues si los utilizáis como si fueran aceites esenciales os puedendar problemas.


¿Qué es el quimiotipo?

El concepto QUIMIOTIPO (qt) nos ayuda a entender cuál es la molécula presente mayoritariamente en el aceite esencial que tenemos entre manos, es decir, que nos define  las moléculas aromáticas que lo componen. 

Actualmente, son muchas las marcas de aceites esenciales que utilizan los conceptos “bioquímicamente definido”, “químicamente especificado” o “botánicamente definido” para referirse a las moléculas presentes en el aceite esencial. En castellano algunas casas de aromaterapia están utilizando:
AEBBD (Aceites Esenciales Botánica y Bioquímicamente Definidos)



No importa qué nombre le demos siempre y cuando en la etiqueta del aceite esencial se muestre.


Precauciones de empleo

Imperativas. Dependen de cada aceite esencial por lo que es imprescindible tener un mínimo de conocimiento para usarlos, usar obras de referencias serias y respetar las dosis recomendadas. No experimentes sin haber leído, sin haberte informado, sin haber hecho antes algún curso introductorio (te recomiendo los de Antonia Jover, los de Pranarôm, los que dan en Colegios de Enfermería o Farmacia, los de Heilpraktiker Institut…)

-  Niños, bebés, ancianos, personas muy enfermas: no os arriesguéis. Hay aceites fantásticos para ellos, comprad formulas ya preparadas en farmacia, de casas reconocidas y para patologías o estados muy complicados no juguéis, que lo haga un profesional.
-   Embarazo y lactancia: lo mismo.
-   Nunca se deben inyectar vía intramuscular o intravenosa.
-   Algunos aceites son neurotóxicos, no se deben oler durante mucho rato.
- Como algunos aceites tienen efecto hormonal atención a su uso en pacientes con cáncer, inmunodeprimidos, durante la menstruación, si se toman anticonceptivos o se tienen problemas hormonales…
-  Hay aceites fotosensibles, no tomar el sol después de su uso.
-  Otros son irritantes y se deben utilizar siempre diluidos.
-  Al ser productos químicos podrían hacer interacción con otros medicamentos y tratamientos, es necesario que supervise su utilización un especialista en el tema.
-  No se utilizarán en el ojo o el conducto auditivo y para las mucosas bucales o ano-genitales siempre diluido y habiendo consultado antes a vuestro terapeuta.

Así que, sobre todo, mucho cuidado con la automedicación...
Disfrutad de los aromas con cabeza.









martes, 8 de mayo de 2012

Aceites esenciales fotosensibilizantes

Una sustancia fotosensibilizante es aquella que aplicada sobre la piel puede incrementar la posibilidad de reacción o de quemadura de la piel ante la exposición solar. Algunos aceites esenciales contienen moléculas (furocumarinas) fotosensibilizantes y es por ello que hay que extremar la precaución. Es importante saber que también una toma oral podría dar como efecto secundario una mayor sensibilidad de la piel a los rayos solares.
Ahora que ya se van acercando los largos días soleados en los que lo que más nos apetece es disfrutar del aire libre, de la playa o la montaña, querría recordaros esta lista a tener en cuenta:

- Limón (Citrus limon)
- Naranja (Citrus sinensis)
- Naranja amarga (Citrus aurantium ssps aurantium)
- Mandarina (Citrus reticulata)
- Nerolí (Citrus aurantium ssp amara)
- Lima (Citrus aurantifolia)
- Pomelo (Citrus paradisi)
- Angélica (Angelica archangelica)
- Bergamota (Citrus bergamia)
- Biznaga (Ammi visnaga)
- Apio (Apium graveolens)
- Verbena (Lippia citriodora)
- Aceite vegetal de Hipérico (Hypericum perforatum)

Lo mejor es ser precavidos y utilizar estos aceites esenciales por la noche. Así como informarse siempre de las moléculas que contiene el aceite esencial que vamos a utilizar.
Por supuesto, es imprescindible el uso de una buena protección solar si vamos a exponernos al Sol.


domingo, 5 de junio de 2011

Aceites esenciales y Sol


A petición de una amiga escribo esta pequeña entrada para comentaros que hay ciertos aceites que por su composición molecular pueden tener un efecto fotosensibilizador. Esto quiere decir que si una vez puesto sobre la piel le da la luz del Sol puede producirse una reacción cutánea: enrojecimiento, picor, inflamación, erupción… ¡y esto es peligroso!


Como imagino que ya os habréis leído las precauciones de empleo ya debíais tener constancia de este hecho. Pero estaría genial que repasáramos, ya que está aquí el fantástico Sol del Verano (aunque aún nos movemos en la Primavera), cuáles son los aceites con lo que hay que tener más cuidado.

Yo personalmente vigilo mucho y utilizo las mezclas por la noche o protejo la zona expuesta aunque los aceites no sean de los que pueden dar reacción. Con los principales aceites con los que debéis tener máxima precaución y evitar cualquier exposición solar hasta pasadas mínimo 48 horas son:

- Limón (Citrus limon)
- Naranja (Citrus sinensis)
- Naranja amarga (Citrus aurantium ssps aurantium)
- Mandarina (Citrus reticulata)
- Nerolí (Citrus aurantium ssp amara)
- Lima (Citrus aurantifolia)
- Pomelo (Citrus paradisi)
- Angélica (Angelica archangelica)
- Bergamota (Citrus bergamia)
- Biznaga (Ammi visnaga)
- Apio (Apium graveolens)

- Verbena (Lippia citriodora)
- Aceite vegetal de Hipérico (Hypericum perforatum)

Aún y así, lo dicho, mejor curarse en salud y evitar la exposición solar después de la aplicación de un aceite, tanto vegetal como esencial y preguntar siempre al aromaterapeuta cuando compréis un nuevo aceite esencial.

Recordad utilizar siempre protección solar alta, proteger la cabeza, beber agua y refrescaros…

¡Un saludo preveraniego!

sábado, 14 de mayo de 2011

El difusor debe sustituir al quemador


Como ya he adelantado en otras entradas los aceites esenciales no se deben “quemar”, es decir, no deben utilizarse en un quemador. Ya sabéis, el típico cacharrito donde una velita calienta el aceite para que éste se evapore y perfume el ambiente.


Los aceites esenciales están compuestos de moléculas y sus enlaces pueden verse alterados, y por tanto sus propiedades, si son sometidos a una fuente de calor.

Para mantener las propiedades de los aceites esenciales es mejor utilizar un difusor. Las casas comerciales os pueden proponer difusores de diferente precio, aspecto o mecanismo de funcionamiento, pero lo más importante es que no calienten el aceite.
El mío por ejemplo es un modelo antiguo, eléctrico, por el proceso de nebulización en frío, que hace algo de ruido, pero llevo con él muchos años y me da un excelente servicio.
Hoy en día los difusores utilizan los ultrasonidos para difundir las partículas de los aceites esenciales.

¡Pero hay otras maneras de perfumar el ambiente!
- Podéis calentar agua en un vasito hasta que hierva. Luego en un algodón dejáis caer unas gotitas del aceite esencial de preferencia y lo ponéis en el agua caliente. Probad con el aceite esencial de Eucalipto Globululado (Eucalyptus globulus), se consigue una atmósfera limpia porque es un potente desinfectante y aromatiza el hogar de manera increíble.

- Se pueden poner dos gotitas de Lavanda Verdadera (Lavandula angustifolia) en el filtro del aspirador.

- Para dar un aroma a la ropa o “limpiar” olores desagradables se pueden poner dos gotitas del aceite esencial de vuestra elección sobre unas piedras porosas o un trocito de madera. Ubicad la piedra o la madera en el armario, cerca del cubo de la basura, en el baño… Os recomiendo los aceites esenciales de Ylang-ylang (Canaga odorata), de Menta Piperita (Mentha pipperita), de Limón (Citrus limonum)…




¡Saludos aromáticos!

Lo importante es que recordéis que bastan unos pocos minutos de difusión para cargar el aire de todo lo bueno del aceite esencial (así evitaremos la toxicidad y los dolores de cabeza que podrían causar algunos aceites esenciales)

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cómo leer la etiqueta de un aceite esencial

Incluso los expertos aún tienen mucho que aprender. Por eso cuando se compra un aceite hay que tener claro que si se compra una marca reconocida y de calidad ya no nos tendremos que preocupar (sabremos que estamos adquiriendo un aceite 100% puro y natural)

Lo primero que debéis tener en cuenta es que el aceite esencial debe venir en un frasco de vidrio opaco o coloreado y con un tapón que no permita la entrada del aire.

Y si estamos empezando en la Aromaterapia, ¡hay que leer bien las etiquetas!

- Denominación botánica en castellano y en latín.
- País de origen de la planta: dónde ha sido recolectada.
- Parte de la planta utilizada para la creación del aceite esencial: piel, raíz, flor…
- Quimiotipo (qt): moléculas principales.
- Certificación BIO, si precisa.
- Fecha de la destilación y fecha de caducidad, también el número de lote.
- Datos del laboratorio.



Es importante que no os fiéis de cualquiera a la hora de comprar un aceite esencial: ¡debe tener conocimientos sobre el tema!

Y sobre todo: los aceites esenciales NO se pueden usar en un quemador (pues al quemarlos destruimos algunas de las moléculas que los componen). Dudad siempre de aquellas personas o marcas que venden sus “aceites” al lado de un quemador.

jueves, 28 de abril de 2011

Precauciones de empleo generales, ¡son muy importantes!


¡No podemos empezar la casa por el tejado! Conozcamos lo más importante antes de empezar...


- Los aceites esenciales nunca se deben inyectar vía intramuscular o intravenosa.
- Algunos aceites son neurotóxicos, no se deben oler durante mucho rato.
- NUNCA se usarán en embarazadas, mujeres lactantes, niños o ancianos si no tenemos conocimientos adecuados sobre dichos aceites o el consejo de un aromaterapeuta.
- Como algunos aceites tienen efecto hormonal atención a su uso en pacientes con cáncer, inmunodeprimidos, durante la menstruación, si se toman anticonceptivos o se tienen problemas hormonales…
- Hay aceites fotosensibles, no tomar el sol después de su uso.
- Otros son irritantes y se deben utilizar siempre diluidos.
- Al ser productos químicos podrían hacer interacción con otros medicamentos y tratamientos, es necesario que supervise su utilización un especialista en el tema.
- No se utilizarán en el ojo o el conducto auditivo y para las mucosas bucales o ano-genitales siempre diluido y habiendo consultado antes a vuestro terapeuta.

PREGUNTAD, INFORMAOS y tened PRECAUCIÓN.

Primeros conocimientos: vías de administración


Un aceite esencial se puede utilizar por vía externa o interna. En esta entrada me gustaría repasar las diferentes posibilidades (atención, la vía interna solo debería ser utilizada bajo prescripción de un profesional o con experiencia y conocimiento previos, hay productos ya preparados que podrías investigar). 



Vía Interna: vía oral (productos ya preparados, una gotita en un trocito de azúcar o cucharada de miel), rectal (supositorio), vaginal (óvulo)





Vía Externa

- Inhalación: el método más utilizado, ya sea para aromatizar un espacio o para encontrar el bienestar y el equilibrio. Se pueden verter unas gotitas del aceite esencial en un bol de agua hirviendo, poner el aceite en un pañuelo o sobre la almohada, oliendo en un toque aromático del propio frasco…
- Difusión: los aceites esenciales no deben quemarse, pues se destruyen algunas de sus propiedades. Por ello es mejor utilizar difusores eléctricos.
- Vía cutánea: ya sea a través del masaje o de la aplicación en puntos específicos (recordad la importancia de diluir los aceites en un aceite vegetal y de hacer el test de tolerancia)

¡No os perdáis las próximas entradas! ¿Qué me decís de un baño aromático? ¿O de una mascarilla de arcilla con aceites esenciales?

lunes, 25 de abril de 2011

¡La Aromaterapia está de moda!

¿Quién no ha oído hablar de los aceites esenciales?
Hoy en día hay mil marcas que los comercializan y se pueden encontrar en grandes superficies, farmacias y parafarmacias, herbolarios, tiendas de dietética, pequeñas perfumerías…
Incluso hay muchos productos cosméticos que los utilizan entre otros ingredientes y la prensa femenina no deja de alabar sus cualidades en artículos más o menos acertados.

Para los que los utilizamos con frecuencia saber que la gente puede empezar a conocerlos y amarlos como nosotros es un gran paso. Pero el hecho de que estén fácilmente a nuestro alcance y de que podamos beneficiarnos de sus propiedades no implica que no haya que tomar ciertas precauciones. ¡Siempre hay que ser cautos en su uso!

Cada persona es un mundo. Incluso el aceite esencial más inocuo, aquel que se puede utilizar directamente sobre la piel sin diluir, puede producir sobre una persona en concreto una reacción alérgica. En la cajita del aceite se explican unas cuantas precauciones a tener en cuenta pero son muy generales y no suelen hablar del producto en concreto.

Por ello es muy importante tener presentes estas indicaciones:

CALIDAD: utilizar aceites esenciales de marcas reconocidas y que ofrezcan consejo a sus clientes de manera cercana. Los aceites deben estar bien etiquetados, de manera que podamos conocer sus moléculas químicas y la procedencia de la planta utilizada.

CANTIDAD: hay que respetar las dosis y temporalidad indicada por el terapeuta.

MANTENER FUERA DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS: un armario alto será perfecto, ¡allí donde sus manitas no estén tentadas de jugar con esos botes que desprenden unos aromas tan ricos! De esta manera también mantenemos nuestros aceites en un lugar seco y al abrigo de la luz solar.

TEST DE TOLERANCIA: de un laboratorio a otro, de un aceite a otro (incluso el mismo aceite cuando no proviene del mismo lote), puede haber diferencias. Los aceites esenciales tienen muchísima afinidad por la piel y penetran inmediatamente.
Por tanto, es recomendable poner una gotita del aceite esencial detrás de la oreja o en la cara interna del codo y esperar unos minutos. Si la piel reacciona, si sale algún granito, pica o se pone roja, ¡no utilizar nunca puro ese aceite!

CONTACTO CON LOS OJOS O MUCOSAS: lavar la zona inmediatamente con agua fresca, dejando caer el chorro con fuerza para eliminar el producto. A continuación cubrir la zona durante varios minutos con una compresa o paño empapado en aceite vegetal (como el de oliva) y consultar con el médico.

INGESTA ACCIDENTAL: aunque normalmente se recomendaba la ingesta de aceite vegetal es mejor llamar rápidamente al servicio de urgencias de toxicología (91.562.04.20) y acudir al médico. Se recomienda guardar siempre los frascos bien etiquetados para que el servicio médico pueda consultarlos.

¡Ya sabemos un poquito más!

Un saludo.