lunes, 19 de diciembre de 2011

La Aromaterapia: ¿ciencia o superchería?


“Desgraciadamente, el escepticismo es generalmente la marca de la ignorancia y de la fatuidad”
Artault de Vevey

Imagínate que sabes mucho sobre un tema, ya sea porque lo has estudiado, porque te encanta y estás al día sobre él, porque te dedicas a algo relacionado… Y entonces llega alguien, que no sabe más que lo que ha podido ver por la tele e intenta rebatirte tus argumentos. ¿Una propuesta? Escúchale y discute. No con idea de convencerle sino para conocer sus puntos de vista: siempre se puede aprender de los conocimientos de los demás.

Aunque también es cierto que a veces cansa, y mucho, escuchar las mismas frases. Sobre todo si siempre hay “un alguien” que te machaca cada vez que te ve. Entonces, es mejor alejarse. A mi me pasa, por ejemplo con la comida. Siendo vegetariana se complican las comidas:

- Los humanos somos omnívoros. No podemos vivir sin carne.
(¿¡Pues entonces yo qué soy!? Un zombie)

- Las proteínas animales son necesarias para crear el músculo.
(Criaturita: ¿realmente sabes lo qué es una proteína? Porque los herbívoros no toman proteínas animales y bien hermosos que están )

Lo mismo sucede con las Terapias Tradicionales (Fitoterapia, Aromaterapia, Medicina China) o las denominadas Alternativas (Musicoterapia, Homeopatía…) Siempre hay alguien que te dice aquello de:

- Yo no creo en ellas.
- Yo tampoco pongo en un altar a las aspirinas, la verdad…

- No están demostradas científicamente.
- La existencia de Dios tampoco y menudo tinglado hay montado…

La de “No está demostrado científicamente” me gusta especialmente. 
¿Sabes lo que quiere decir “científicamente”? 
¿A caso, cuando tomas un medicamento dado por el médico convencional te lees los estudios científicos que hay sobre él?
Porque de estudios hay muchos, y según qué laboratorio los haga puede haber resultados MUY diferentes. Opino que la evidencia científica es necesaria. Pero también la experiencia. Para patologías graves no hay duda: acudir al especialista y complementar con todo lo tradicional que se pueda. Pero si unas bolitas de homeopatía me calman un dolor de cabeza: ¿qué más da que sea efecto placebo? ¡Pastillita que me he ahorrado!

Aún y así la Aromaterapia me gusta porque tiene  base científica, que no apela solo a lo energético, y por tanto es más amiga de los escépticos. Como ya he explicado anteriormente la Aromatología (Aromaterapia Científica) estudia las diferentes moléculas aromáticas y cómo éstas, a través de la piel o la olfacción, intervienen en los procesos fisiológicos de nuestro organismo. Cada molécula (reconocida a través de estudios clínicos y trabajos de investigación diversos) se estudia y se clasifica según su actividad farmacológica o toxicológica. Un ejemplo que encontramos en la bibliografía de AromaZone: la molécula 1,8-cineol tiene propiedades expectorantes a nivel respiratorio, y si además se encuentra en sinergia con el α-terapineol, el resultado será una actividad antiviral reforzada.

María Paz Arraiza, bióloga, coordinadora del curso sobre el uso industrial de las plantas aromáticas y medicinales, en la Universidad Politécnica de Madrid explica que: “según los grupos químicos que contengan los aceites esenciales producirán unos efectos u otros. Si pertenecen al grupo de los compuestos aldehídos tienen propiedades hipotensoras y sedantes. Si es al de cetonas son neurotóxicos, potencialmente abortivos a la vez que regeneradores celulares. Los fenoles son un estimulante inmunológico, pero también irritantes (por ejemplo, el eugenol, que se encuentra en muchas especies como en el aceite esencial de clavo, es un potente bactericida y anestésico, empleado mucho en odontología). En el caso del grupo de los alcoholes, como el mentol (uno de los responsables del sabor y el olor de la menta) y el geraniol, tiene propiedades antimicrobianas, antisépticas y tonificantes. Si son esteres son sedantes, antiespasmódicos y antifúngicos. En el caso de éteres son expectorantes y estimulantes. Y si pertenecen al grupo de los terpenos (abundantes en el aceite esencial de manzanilla, lavanda y romero) son estimulantes y descongestionantes”
(Los secretos de los aceites esenciales – La Vanguardia -  Os recomiendo la lectura del artículo completo)

Por tanto, un espíritu matemático y lógico tendrá respuestas a sus preguntas cuando comprenda la relación entre bioquímica aromática y las aplicaciones terapéuticas. Pero se hace necesaria una mente abierta para disfrutar de todos los beneficios de la Aromaterapia…


“Si no miramos más allá del horizonte, estaremos perdidos”
I. Serrano

3 comentarios:

  1. Me encanta esta entrada siempre aprendo algo nuevo contigo por cierto por si acaso FELICES FIESTAS.
    UN BESO

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  2. Hay que ver lo que me alegro de haber caído por casualidad en tu blog! es que sabes mogollón de cosas. Bueno basta de peloteo ;)
    En cuanto a lo que dices sobre este tipo de terapias creo que llevas muchísima razón. Yo ahora mismo estoy aprendiendo shiatsu, que es un masaje terapeútico, aunque por ahora la mayoría de mis amigos se piensan que es relajante y están a la cola para que se los de. Ni se me ocurre por ahora, soy una novatilla y un masaje de shiatsu puede causar hasta un parto en caso de embarazo. No me sienta mal ni nada,pero sabemos poquito de terapias no financiadas por grandes farmaceúticas, y esto también se ve apoyado por charlatanes que solo van a sacar las perras a la gente. Creo que lo bonito es la información y la apertura de mente... Y es muy cierto que toros, vacas, caballos etc, sólo comen hierba (o deberían) y mírales que hermosos andan por el campo, (bueno o también deberían :S)

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  3. Me encanta leerte, Arlette, gracias siempre por compartir tus conocimientos y tus puntos de vista.
    A mi también me hace mucha gracia eso de "No está comprobado científicamente", como si la gente común supiera algo de química o de farmacología! Ni la fórmula química del agua saben la mayoría, y aún así se permiten hablar con toda la libertad del mundo...
    A mi me ponen mala, pero es cierto que la parte más útil de ser escéptico es poner en tela de juicio las cosas. Por ejemplo, anda que no nos han intentado convencer los medios de manipulación masiva (la tele) de los innegables beneficios para la salud del actimel y del danacol y de toda su familia, incluso creando una publicidad pseudocientífica, y después se ha demostrado que no existe ningún beneficio extra asociado a la salud más allá del tomarse un yogur, por hacerse de la secta de estos yogures maravillosos.
    Para mí, esa es la parte positiva de ser escéptico, evitar que nos engañen como a chinos.
    La parte más amarga, ya la conocemos: el negarse a aceptar cualquier información, estrategia, conocimiento que aún no esté "socialmente aceptado por la mayoría del rebaño", al menos en España. Porque que yo sepa, en Francia (Y Bélgica?) la aromaterapia forma parte legal del sistema de salud. ¿Cierto? Corrígeme si me equivoco...

    Un gran abrazo, me encanta pasarme por aquí de vez en cuando ;-)

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